Con profundo dolor me uno a todos ustedes en la partida de su Presidente Patricio Rodé, a quien tuve el gusto de conocer y saludar recientemente en Ginebra. Su itinerario de compromiso cristiano es un ejemplo vivo para todos nosotros. Damos gracias por su vida y su inolvidable servicio a la humanidad, a la vez que rogamos por su familia y por todos los que somos afectados por su partida.
En la celebración eucarística del próximo miércoles, y ya desde ahora,hacemos nuestra la vida que se nos da en el Señor Resucitado.
Con profundo afecto,
Arantxa Aguado
Roman Catholic Consultant
World Council of Churches

