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En este artículo vamos a presentar los aspectos principales de la visión del desarrollo entendido en términos de ampliación de la libertad, esto es, de liberación, tal como lo propone Amartya Sen. Aunque el acento estará en el diálogo de dicho enfoque con la mirada económica del desarrollo, en la primera parte presentamos un breve panorama más general.

 I.- Algunas raíces intelectuales del enfoque de las capacidades

 El enfoque de Sen sobre el desarrollo bebe de un amplio conjunto de fuentes. Él mismo reconoce a menudo que se inspira en Aristóteles, Smith y Marx[1]. También es ampliamente reconocida la influencia de Rawls[2], con quien debate arduamente, y ha sido señalada su deuda con Kant y Stuart Mill[3]. Resumamos algunas de las conexiones.

El día 22 de mayo 2014, Gaspar Martínez impartió su conferencia “una economía al servicio de las personas”, primera de las dos previstas en el ciclo dedicado a dar una visión de la crisis económica mundial desde una perspectiva cristiana, abordando las principales causas origen de la misma, así como algunas claves en perspectiva ética para reconducir la situación.

Una primera sugerencia del ponente nos pone en guardia: “la solución es imposible, pero sólo lo imposible merece la pena”. El fracaso está en la cultura cristiana, Jesús fracasó estrepitosamente en su función en la tierra, aunque su triunfo llegaría después; como tantas personas de nuestro mundo, incomprendidas y denostadas en vida por sus extravagancias y locuras, y reconocidas a título póstumo.

                El problema con el “desarrollo sostenible” no está en su imposibilidad o en las dificultades para el sostenimiento sino en la naturaleza del desarrollo que se pretende sostener. De ahí la preocupación sobre el significado de desarrollo. Diagnósticos de los defectos del desarrollo económico en esta perspectiva hay muchos y varían en la radicalidad del cuestionamiento a dicho desarrollo.  Las perspectivas “antidesarrollo” existen con diversas variantes.[1] Las antiambientalistas también.[2] En esta primera parte vamos a empezar con la relativamente matizada visión de Denis Goulet que rechaza la visión del desarrollo económico como totalmente irreconciliable con la protección de la naturaleza. Luego continuaremos con el intento por Anand y Sen de conciliar la mirada universalista del problema de los derechos de hoy y del futuro con el necesario cuidado presente por grupos específicos, particularmente los pobres. Finalmente, mostraremos que otra manera de entender el desarrollo, también basada en Sen, compatibiliza en buena medida, aunque nunca del todo, las preocupaciones por el desarrollo y por el medio ambiente.

Un grupo de cristianos de Bizkaia, de diferentes referencias eclesiales, ante la actual situación de crisis económica, hemos decidido adoptar una actitud proactiva y poner nuestro granito de arena para cambiar los valores de nuestra sociedad.  Estamos convencidos de que el sistema socio-económico exige cambios profundos y que debemos denunciar sus injusticias.

En opinión de Beck, la crisis actual es muy fuerte, "debemos evitar el abismo y la catástrofe" en una sociedad donde todo es posible e inesperado y donde "no sabemos hacia dónde vamos".